martes, 6 de septiembre de 2011

Wikileaks salpica a la Casa Blanca al publicar la “entrevista” que Obama respondió en La Habana

La pupila insomne/Rebelión


El 19 de noviembre de 2009 las agencias de prensa y los grandes periódicos se entretenían con una gran noticia: el presidente Barack Obama había respondido una entrevista a la bloguera Yoani Sánchez. Era la única bloguera del mundo que recibía tal deferencia del presidente de los Estados Unidos.


La “entrevista”, y pronto sabrán por qué la coloco entre comillas, dio entonces la vuelta al mundo y la entrevistadora respondió a su vez numerosos cuestionarios contando sus emociones. “La bloguera cubana Yoani Sánchez, cada vez más audaz, publicó el jueves las respuestas del presidente Barack Obama a siete preguntas difíciles que le envió”, escribió en esa ocasión El Nuevo Herald de Miami.

Y parece que eran difíciles las preguntas, porque según un cable dado a conocer por Wikileaks este 1 de septiembre, el cuestionario -con un borrador de las respuestas- fue enviado desde la Oficina de Intereses de Estados Unidos en La Habana el 28 de agosto y se necesitaron casi cuatro meses para enviarlo de regreso con un alto por ciento de coincidencia con la versión original, incluyendo casi exactamente la misma introducción en la que Obama felicita a Sánchez por el premio María Moors Cabot de la Universidad de Columbia. El cable también contenía las preguntas que la “periodista” enviaría al presidente cubano Raúl Castro.

Al parecer la suerte de la “entrevista” cambió su curso el 6 de noviembre, cuando la multipremiada bloguera denunció una “golpiza” de las autoridades cubanas, de la cual no pudo aportar una sola prueba pero que Mauricio Vicent, el corresponsal en Cuba del diario español El País -su principal patrocinador mediático-, calificó de “secuestro siciliano“.

Otro cable recoge la entrega por un funcionario recoge la entrega por un funcionario diplomático (POLOFF) de las supuestas respuestas del presidente a la bloguera el 18 de noviembre y el reconocimiento por parte de esta de que no había enviado el cuestionario previsto en el cable de Agosto para el presidente cubano, que finalmente entregó -según el Herald- al día siguiente de su diálogo con el diplomático.
En su diálogo del 20 de noviembre de 2009 con el Herald, Sánchez declaró estar orgullosa del “sentido periodístico de todo esto”, pero cualquiera con sentido del periodismo sabe que la verdadera noticia está naciendo ahora.

Además de reseñar el escandaloso fraude que se ha destapado, los medios que recogieron con entusiasmo la noticia del 18 de noviembre de 2009, deberían hacerse al menos dos preguntas: ¿Qué hacía un cuestionario dirigido al presidente cubano en un cable de la representación diplomática de Estados Unidos en La Habana? ¿Podemos llamar a eso “periodismo independiente”?

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